jueves, 28 de febrero de 2019

159.- EL ARBOL DE LA VIDA


En el árbol de la vida brilla
una fruta  cincelada,
con la salvia de un subsuelo de color.
Y en distinta displicencia está la mata,
que en el suelo vive estéril sin valor,
 cuya envidia lleva a un odio sin piedad,
y queriendo ser no es, pero aún así,
 necesita al árbol si quiere vivir
y se agarra fuerte a él para subir,
y le clava mil puñales en su tronco.  

Luego imita su vestir y en él se apoya,
y simula que es aquel árbol,
su avaricia, quiere ser lo que no es,
convertirse en el tronco al que es infiel
su salvia purga, y a él se agarra y sin piedad
va trepando como puede hasta doler.
Luego agarra a sus hijos, los aplasta,
les enseña aquella cara que ha calcado
de la obra natural del Dios del árbol,
su nariz cortó de bruja y su rostro se aplastó
para ser otra y no es.
Y después suplantó su maquillaje
y en la feria de la tómbola,
como el árbol se exhibió.
Luego engaña al quien lo ama,
Y  la mata que sin fruto ni raíz es falso árbol  
al amor de los demás pisoteó .

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