¿Qué vale tu ..?
Resuena el eco.
Un silencio, si en vida.
Las palabras del
gemido al oído quedan,
en retorno abismo incierto,
que figura, cual paloma en pleno vuelo,
siempre siente, en el alma al respirar.
Llena el pulmón de
sus colores,
aire hinchado que entra, vive, suelta y va
y golpea enfurecido en el oído,
de ruido, su silencio por gritar.
Gime, viene, corre y va.
Como pasos de tacón sobre
el asfalto,
suman signos, que interpreta su diario
y se espían, en
miradas de pirueta,
que subiendo la alta voz en escalera,
va gimiéndose los nombres por pasar.
Ruidos huecos del será ¡que negra noche!
el siguiente quieto a fuego en ascensor,
su banal deseo le
nubla la mirada
y un ardiente monedero en el salón,
suelto en plumas de lagarto y de carbón.
Pluma en verso que es ahora,
la metáfora en la
boca que enamora,
mano de ella y de él, un negro verso,
como negro es su bigote de extranjero.
No puedes noche ahora, aunque tú quieras
añorar la media noche
en mediodía,
como añora la tristeza en una sola,
en presencia de alter, ruina de otros días.
¿que pasó? ¿la verde
rama,
en el bosque su hermosura cautivó?
¿Qué pasó de un pensamiento
que en el agua la
corriente diluyó?
¿Qué pasó a esa mirada,
que profunda como el mundo se desliza?
¿Qué pasó en el sentimiento,
que en el don de los
deseos se perdió?
Lo que pasa, ruina y vida,
la primera en polución,
que sentidos quita siempre a nuestra vista
y en el suelo deja prendas de dolor.
La segunda, simple
vista,
que en el campo por
capricho se explayó
y alegría o pena suelta sin pensarlo,
salta vallas, vuela
suelta,
y caminos siempre explora por amor.
Agua, pasa por la tierra,
vida encuentra y late ya,
limpia así las hojas muertas,
con el viento llévalas
y corriente ¡vida
encuentra!
vida siempre en ella viene y siempre va.
hola Antonia, soy Cristina la del bar de Can Pastilla, si puedes pasarme tu gmail, perfecto, me gusta mucho lo que escribes eres muy buena ��❤
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