domingo, 11 de junio de 2017

152.- EN LA TELA DE ARAÑA


El miedo siempre es terriblemente paralizante,
te sale desde la boca del estómago,
 sube por la garganta asfixiándote, tus hijos
 atrapados por la araña dominante
 paralizados por sus engañosas voces
y en la tela, sin remedio serán mordidos,
exprimidos, sorbidos hasta quedar secos
 para ser comida,  bienestar,  democracia,
 de alimañas tejedoras.
 La parálisis
 es efecto del veneno, del mal que corroe
antes de la muerte por sus agijones.
La única arma segura es que no te vean
y así echarles el cable que necesitan,
 no sucumbir a su mal, no mostrar tu intención.
Y así el miedo se transforma en impotencia,
en dolor, y en sensaciones de inutilidad
 sobrepasando límites humanos hasta
 que empiezas a enfermarte. 
  Te vuelves lánguida,
 triste y no puedes dejar de mirarlos, hasta
que al fin olvidas que haces ahí,  olvidas la
 tela de araña delante que te atrapará,
y aún así sigues inmóvil. Son demasiadas
 y mis hijos, tan frágiles, tan indefensos
tan terrible es su destino como el tuyo fue y
ahora atada a un cable por los hijos que no ven
y te culpan por el dolor de sus punzones 
y atrapados no te ven. 

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