146- CUANDO SEPAS AMAR
Amistad, que presumo verdad
que habita en las miradas tiernas,
tierno aliento que
las manos enlazan,
para hablar de las cosas bonitas
para hablar de las cosas bonitas
que se ven con la tarde al pasar.
En el campo con luz de verano
observando el ponerse
del sol ,
a las aves pasando en
su vuelo,
a los grillos gritando a la noche
y las mentes aladas al cielo.
Y la vida mayor nos falló,
con consejos de amantes de otros,
con haberes en
despensas mojadas,
con saberes de turbadas
mentes
y rencores de ajenas miradas.
Los terceros que metió la vida,
los primeros que el
poder sugirió,
los quehaceres de la vieja choza,
los deberes del buen corazón,
y los últimos que van al montón.
Avistando los mares de en medio,
en mitad del naufragio en los días
tiburones, con su
aleta rozando,
sujetando el cordel
de la vida,
a tenazas a la orilla me agarro.
En el vívido manto a color
de la tierra, con las trampas del día,
tropiezo al pasar de
los años,
que con paso de mujer se esquivan
y con agua del vestido se van.
Con el paso del tiempo te miro
y lejanas las tardes que unieron,
las palabras a los
hechos pasaron
y el vestido a
girones por capricho
de la tela mojada
cortaron.
Tropezones que encajo sin miedo
intentando no perder
el suelo.
Y descanso y me olvido de sombras
de un crucero, que fue
y que no fue
sino un mar con su viento y veneno.
Desde lejos te vi siempre fijo,
en mirada aparente y sonrisa
al pisar terciopelo y en mano
que se fija, cual moneda en un vaso
de mentira en cristal
se ha colado.
Apartando a la gente que amo
y dejándome sola en la vida
otra vez el cobarde
destino,
la botella en el mar que de nuevo
el mensaje de tu
mano me tira.
¿Viejo amigo? Hoy si vienes contento
mira al cielo y pregunta en el puerto,
si es serio el camino que sigues
y si no lo descubres, si piensas,
cuando sepas amar, no te enseño.
En la roca el tiempo ha pasado,
la erosión se comió los punzones
y salieron del lecho
las algas
de otras trampas, metidas a clavo,
agitadas por las olas en vano.
Me pregunto ¿donde están los progresos?
¿donde están los
tesoros ocultos?
¿donde están los barquitos de plata?
me pregunto ¿cuánto tiempo he contado
con el aire de palacios sin techos?
Si me importa, me pregunto,
cuándo sepas amar, si
me fío
¿no será la corriente quien me mire
cuando cuente las
canas a cientos?
Cuando sepas amar, si
me espero.
Antonia Valle.